Arraigo,
belleza, vida...y soledad...todas estas palabras vienen a mi mente al recordar
lo sentido este fin de semana, unas pocas horas, en plena naturaleza, caminando
entre casas desvencijadas, una vez más, sobre un paisaje sobrecogedor. En estos lugares perdidos, donde todos los rincones llaman mi atención, yo también me
perdería... Sin luz ni agua corriente se puede vivir. Hace falta una buena
dosis de arraigo, y amor...sobre todo amor amando la tierra donde has nacido.
Estos
lugares no deben ser avasallados ni alterados, hay que recorrerlos despacio, respetuosos,
sin desequilibrar la armonía y el silencio que se necesitan para vivir...Mi más
profundo respeto para esta gran mujer que hoy en día y con un montón de años
sobre su frágil cuerpo, sola, continúa allá donde siempre ha vivido, en la
única casa habitada de este pueblo. Durante mucho tiempo fueron sólo 2, ella y
su compañero, enfermo, al que cuidó mientras trabajaba la tierra a diario para
poder vivir. Él falleció hace 4 años. Todavía está el camino alrededor de su
casa limpio de zarzas, todavía sale humo de esa chimenea junto a tantas otras
ya muertas, todavía hay vida.
Gracias por darnos ese
pequeño tiempo de conversación antes de marcharnos de allí, por hablarnos con
boca y ojos (esa bella mirada...), contarnos el contorno de tu vida, que no
todo el interior, que tiene que ser enorme...por todo...
Interiores desolados
Volveré...
Si, todavía hay sitios y gente así, mis respetos.
ResponderEliminarQuisieron rebelarse y no hacer lo que otros, sin el más mínimo derecho, les obligaban a hacer.
Algún dia iré por ahi ...
Aio.