martes, 20 de junio de 2017

RUINAS EN PLENA NATURALEZA, TESTIGOS DE NUESTRO TIEMPO

Un frío día de marzo por el sur de Aralar...

Salimos pronto del coche. La verdad es que la pinta del día no invitaba mucho a dejar el confort del viaje. Salimos de Donosti cuando aún comenzaba a amanecer. La niebla lo cubría todo caminando por las solitarias calles de Huarte Arakil. Entre-semana y a esas horas tan sólo nosotros rompíamos el silencio de la mañana dormida. La Sierra de Satrústegi con Beriain dominando nos mostraba el frío día que se avecinaba, con la nieve recién caída vistiendo las cumbres. Nosotros a lo nuestro, iba a ser una mañana larga.
Cuando llevábamos un buen rato caminando la niebla se disipó y nos dejó disfrutar todavía más del bello paisaje a nuestro alrededor. Ascendíamos por la Senda del Pastoreo (GR-282) por un sinuoso sendero cuando nos topamos con la primera "piedra" del día, poco después de pasar junto a la Cruz de San Miguel. Se trata del dolmen de Artzabal, de los más bonitos que hay en Aralar. Su tapa se rompió a saber cuándo y hoy en día esa piedra enorme permanece en el suelo junto al resto del conjunto. Un buen sitio, y bien marcado, y esperemos que bien cuidado en tiempos futuros. Dejamos enseguida la Senda del Pastoreo para tomar dirección hacia la carretera que sube a San Miguel de Aralar.
Al rato visitamos el lugar del dolmen de Otsopasaje, espectacular entorno rodeado de pequeñas hayas, todavía sin salir del invierno al que le faltaba poco por terminar. Después de caminar por preciosos hayedos, otro dolmen llamó nuestra atención, la verdad es que en un radio pequeño es abrumadora la cantidad de monumentos que hoy en día podemos ver, una maravilla que el paso del tiempo no haya podido echar a perder semejantes joyas de una historia tan remota...Esta vez se trata del dolmen de Pamplonagañe, con el Artxueta al fondo vigilante...Una maravilla.
Pronto tomamos una ancha pista que nos llevará hasta un despoblado en medio del bosque. Primero nos topamos con su bonita fuente medieval, rodeada de verdes, dando entrada a unas ruinas de una iglesia, hoy en día lo único que se puede ver. Alrededor no se aprecia ninguna piedra más. Se trata de Agiri, un poblado del siglo XIII. Por hambrunas, malas cosechas, peste negra o incluso para defenderse de Castilla, en aquellos tiempos los poblados (13 en total) se juntaron; Agiri desapareció  para acabar formando el pueblo de Huarte Arakil. Alrededor de esta iglesia perdida, hayas por doquier, no hay más vestigio de piedras ni construcciones, el bosque como consecuencia del tiempo, se lo ha comido todo...
Seguimos por amplia pista disfrutando del sol hasta que topamos con otro dolmen, Armendiaga, una vez tomada la dirección hacia Huarte Arakil de nuevo. Como todos los que vimos, impresionante. Entramos en un robledal cubierto de verde por un estrecho sendero para ir a parar a un claro desde el que se observa la roca de Madalenaitz, ya falta poco para cerrar la circular de esta bonita mañanera. Circulamos junto a una erreka, y más adelante pasamos junto a la Ermita de San Miguel, para terminar en el Monasterio de Santa María de Zabartze, datado en el año 1031 pero restaurado en el S. XII; aquí, 2 milanos que no paraban de volar juntos haciendo piruetas nos regalan su pose en la rama mirando hacia Huarte Arakil...Acabamos embriagados de historias remotas.


Dolmen de Artzabal

Dolmen de Otsopasaje

Dolmen de Pamplonagañe

Fuente Agiri

Ruinas Iglesia de despoblado de Agiri

Dolmen de Armendiaga


Belate en primavera...caminando por tierra de batallas

Paramos en Venta Quemada. Aquí dejamos el coche. Comenzamos siguiendo 1km por la carretera hasta que damos con una pista a mano izquierda, que nos llevará en poco tiempo hasta el antiguo Convento de Santa María junto a la Venta de Belate. Precioso lugar rodeado de agua y extensos campos. Refugio de peregrinos...Me lo imagino repleto de gente cansada de tanto caminar, con el lugar de culto y la posada donde recuperar la energía para continuar el largo viaje...Siglo XII...después saqueado en el XVI...y más aún, incendiado y destruido por los franceses en la Guerra de la Convención, ¡qué pedazo de brutos!. Paseando entre estos muros me viene a la cabeza el fragor de la batalla, y sangre, mucha sangre...
Continuamos nuestra marcha a través de los bosques, cuya sombra mitiga el calor que vamos notando. Nos dirigimos de nuevo al cruce de la carretera que hemos cogido antes, la cruzamos y tomamos un sendero que nos lleva a Bentaxar, u Odolagako Benta (Venta de la sangre)...Toda la sucesión de ventas que hay por esta zona da a entender la importancia histórica de este paso...Continuamos por la GR-12 para subir hacia Larrepil y atravesar un precioso hayedo, sin sendero, lugar encantador. Vamos pasando junto a diversas mugas, entre Elizondo y Ultzama, o entre Donamaria y Elizondo...Subimos a Putzuetakogañe y nos dirigimos hacia el Txaruta para, sin ascender a su cima, bajar la altura que hemos ascendido por otro bosque, dirigiéndonos hacia la cima de Berriozokoa, con esas horribles antenas...
Desde esta cota ya se divisa Gazteluzar...vuelve el fragor de batallas ancestrales. Nuestra historia está deambulando todavía por estos bosques. Aquí tuvo lugar la Batalla de Belate. La conquista de Navarra se tuvo que librar aquí entre otros lugares. En 1512, el entonces rey navarro Juan III de Albret, se lanza a recuperar el territorio desde Ultrapuertos con el apoyo de sus aliados del norte, contra las tropas de los monarcas castellanos apoyados por los beaumonteses y guipuzcoanos, pero fracasa en su intento...Historias escritas sobre la historia...Testigo lo escrito, estas piedras y el paisaje, de nuestro trepidante pasado...y también del presente.

Convento Sta. Maria de Belate


Odolagako Benta, Bentaxar



A la derecha, ruinas de Gazteluzar



Testigo de nuestra historia...

Agradecer a mi amigo Andoni que me ha acompañado en estas y muchas otras salidas al monte, y con el que aprendo mucho a partir de sus explicaciones y tomando datos de su interesante blog (almonteparaque)...Tanto los nombres de los dólmenes de la salida de Aralar, como varios de los lugares visitados con él los obtengo de su blog, información que añade a sus bonitas fotos.